Jardines, césped y árboles

En EM Propìedades y Servicios cuidamos de su jardín, se trate de un césped liso o una distribución más rigurosa de árboles y arbustos, podemos ayudarle y asesorarle, plantarlo y cuidarlo para usted.

Disponemos profesionales preparados con los sistemas de riego, temporizadores, plantas, macetas y colores. Nos tomamos el tiempo que necesite para ayudarles a crear el jardín que desea.

  • Crea un espacio con los aromas colores que a usted le gusten para su jardín.
  • Podemos cortar su césped, mantener sus palmeras, cuidar árboles frutales, sembrar flores de colores según sus gustos.

Con nuestro personal profesionalmente capacitado con conocimientos local y lsu gran experiencia, haremos de su jardín un lugar feliz y no una tarea difícil para ustedes.

Procesionaria del pino: una plaga típica del Mediterráneo

La procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) es una oruga que puede ser muy peligrosa y dañina sobretodo para  niños y animales. Se considera como la plaga más importante de los pinos del área del Mediterráneo y puede dañar la salud de los pinos típicos de estas zonas.

Esta oruga aparte del daño que causa a los árboles puede causar serios problemas de salud a personas y animales ya que los pelos que poseen son muy urticantes  y pueden provocar alergias que incluso pueden llegar a  causar asfixia.

Se desarrollan en varias fases de embrión (huevo), larva (oruga), pupa (crisálida / mariposa).

En su fase adulta (mariposa) se aparean en verano. Son de hábitos nocturnos, por lo que evitan ser devoradas  por las aves diurnas. Su color las hace camuflarse con el medio en que viven. Salen del suelo al atardecer y suben a hierbas o pequeñas ramas, y una vez que las hembras son localizadas por los machos, se aparean al anochecer.

La hembra pone sus huevos la misma noche del apareamiento, sobre las copas de los árboles, formando puestas muy características en forma de espiral alrededor de una o dos hojas de pino. Cada puesta puede contar con entre 100 y 300 huevos que la hembra protege mediante la colocación de escamas de su propio cuerpo.

Entre 30 y 40 días después nacen las larvas (entre los meses de septiembre-octubre). Pasarán por cinco estados larvarios, inmediatamente después de eclosionar los huevos, las larvas empiezan a alimentarse de las hojas de los árboles (principalmente de los pinos), produciendo su defoliación. Al principio, por su tamaño y actividad el nivel de alimentación,  la defoliación es moderada. Desde el primer estadio larvario, las colonias de orugas construyen conjuntamente pequeñas bolsas de seda en las partes más soleadas del árbol, para protegerse del frío invernal, a las que acuden por las noches después de alimentarse.

Cuando son orugas tienen un comportamiento social y gregario. También en general, desarrollan toda su vida larvaria en un mismo árbol  y solo lo abandonan para hacer la procesión de pupa o bien para buscar un pino cercano si han devorado las hojas del pino donde nacieron. A partir del tercer estadio larvario las orugas desarrollarán pelos urticantes y construyen sobre los árboles unos bolsones mucho más densos en los que pasarán el invierno. En ellos pasan los periodos diurnos y salen para alimentarse al atardecer. En el quinto estadio larvario las orugas son extremadamente voraces.

Tras alimentarse durante unos 30 días, entre febrero y abril,  hacia el final del invierno, las orugas en su última fase larvaria bajan al suelo, en forma de procesión (fila india), de ahí su nombre común de «procesionaria». Lo hacen así para protegerse mutuamente la cabeza, que es el alimento de muchos pájaros. Tras su paseo, se enrollan para no dejar ninguna cabeza al descubierto. Está comprobado que es siempre una hembra (una larva que originará un adulto hembra) la que guía la procesión. Buscan las áreas más soleadas y cálidas, cuando se trata de zonas frías y templadas, o busca lugares más sombreados en el caso de zonas de temperaturas cálidas. (La temperatura ideal del asentamiento para enterrarse es de unos 20 °C). Finalmente se entierran en el suelo, donde tejen su capullo y después de que se produzcan grandes cambios internos, una vez  transcurridos entre 21  y 30 días,  dependiendo de la temperatura,  pasan a la fase de pupa (crisálida).

Al verano siguiente, o a lo largo de los cuatro veranos siguientes, si han permanecido en diapausa, las crisálidas eclosionan, y surgen las mariposas cuyo periodo de vida es muy corto (entre uno y dos días), que se aparean, comenzando de nuevo el ciclo.

Es en esta última fase del ciclo donde las trampas de feromonas son efectivas.

Riesgo

Si bien durante su migración es el momento de mayor riesgo de tener contacto con una procesionaria del pino, también hay otros momentos de riesgo a considerar:

Al final del otoño (cuando construyen los nidos).

Al comienzo de la primavera ya que el aumento de temperaturas las empuja al suelo.

Además, el riesgo también es alto cuando los nidos se manipulan para retirarlos, principalmente en invierno.

Síntomas en mascotas

Si tu mascota ha estado en contacto con una procesionaria del pino, los primeros síntomas suelen ser inflamación de la boca, la lengua y los labios, pero además se recomienda evaluar los siguientes síntomas, para identificar si requiere asistencia médica:

  • El animal parece nervioso.
  • Saliva con abundancia anormal.
  • Tragan demasiado rápido.

Tener en cuenta que el envenenamiento por plantas también provoca síntomas similiares, por lo tanto, ante cualquier duda, mejor visitar a un veterinario.